Historia de Grotte Marie-Jeanne y cronología del área protegida
La remota antigüedad de la Grotte Marie-Jeanne tiene sus raíces en la formación geológica de su piedra caliza, la cual los investigadores han asociado con secuencias rocosas de hace unos 60 millones de años. Si bien la cueva en sí es producto de una disolución y meteorización mucho más reciente, la roca anfitriona sitúa al sitio en un marco temporal geológico profundo que precede a prácticamente toda presencia humana en el Caribe.
En cuanto al aspecto humano, la historia documentada de la cueva comienza mucho antes del Estado haitiano moderno. La evidencia arqueológica y las tallas simbólicas en las paredes de la cueva apuntan al uso del lugar durante el periodo precolombino por los taínos, los habitantes conocidos más antiguos de La Española. Los petroglifos y otras marcas en la piedra caliza sugieren que la cueva funcionó como un lugar de importancia para estas comunidades, ya fuera como refugio, para rituales o como marcación simbólica del paisaje subterráneo.
La identidad actual de la cueva está ligada a una figura histórica haitiana más reciente. Lleva el nombre de Marie-Jeanne Lamartinière, recordada como una heroína de la independencia de Haití, lo que integra al sitio en la memoria nacional del periodo revolucionario y en la lucha del país por su soberanía.
En la era moderna, la participación continua de los residentes de Port-à-Piment en la denominación y el mantenimiento de la cueva ha añadido una capa adicional de patrimonio vivo. Las cámaras llevan nombres extraídos de la Biblia, la mitología clásica y los acontecimientos históricos haitianos, lo que refuerza el papel de la cueva como un lugar donde la geología natural y la memoria cultural siguen intersectándose.



