Por qué destaca Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
Este paisaje protegido es conocido especialmente por ser un punto de encuentro entre las sierras uruguayas y los biomas de la Mata Atlántica y el bosque subtropical paranaense, lo que le otorga un carácter ecológico fronterizo distintivo. También destaca por albergar registros de flora y fauna únicos o excepcionalmente raros en otras partes de Uruguay, reflejando la fuerte influencia de la Mata Atlántica en el lado uruguayo de la frontera.

Historia de Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos y cronología del área protegida
El Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos fue establecido formalmente como parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) de Uruguay el 8 de julio de 2019 mediante el Decreto Nº 198/2019, bajo la categoría de Paisaje Protegido. La creación de esta área refleja un esfuerzo nacional para conservar ejemplos representativos del sistema de las Sierras del Este de Uruguay y las zonas de transición ecológica que se encuentran a lo largo de la frontera con Brasil.
Este paisaje protegido se basa en una larga tradición de ganadería en la región, la cual ha dado forma a los pastizales y ha ayudado a mantener la naturalidad general del área. La designación bajo la categoría de paisaje protegido, en lugar de una categoría de reserva estricta, reconoce esta combinación de valores naturales y culturales. Desde su creación, los estudios biológicos en curso han seguido ampliando los registros de especies y tipos de vegetación únicos dentro del parque.
Paisaje y carácter geográfico de Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
El paisaje protegido forma parte del sistema de las Sierras del Este en el noreste de Uruguay, una región caracterizada por un mosaico de rasgos físicos en lugar de una única forma terrestre dominante. Sierras rocosas y quebradas se alternan con lomadas más redondeadas, mesetas elevadas y colinas onduladas, generando un relieve variado en toda el área protegida. Estas geoformas crean diferentes exposiciones, pendientes y microclimas que sustentan comunidades vegetales contrastantes en distancias cortas. Debido a que el área protegida se encuentra directamente a lo largo de la frontera entre Uruguay y Brasil, su paisaje posee un carácter distintivo de posición suroriental. El terreno refleja tanto la geología de las sierras uruguayas como las influencias más amplias de la Mata Atlántica y las regiones de bosque subtropical paranaense justo al otro lado de la frontera. Los pastizales naturales, que son un rasgo definitorio de la zona, aparecen como un mosaico junto a estos hábitats leñosos, a menudo moldeados por el uso tradicional continuo de la ganadería.
Ecosistemas, hábitats y flora de Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
Ecológicamente, Paso Centurión y Sierra de Ríos se define por el encuentro de grandes biomas sudamericanos. El área protegida se sitúa en la zona de transición donde los ecosistemas de las sierras uruguayas se encuentran con la Mata Atlántica y la provincia fitogeográfica paranaense. Este carácter transicional confiere al parque una riqueza ecológica inusual y un perfil de vegetación más diverso que muchas otras áreas protegidas del país. La vegetación natural del área incluye elementos de bosque subtropical con fuerte afinidad por el Bosque Atlántico, junto con pastizales nativos que se destacan por su heterogeneidad. Los pastizales combinan especies de invierno y verano, plantas anuales y perennes, y especies con diferentes hábitos de crecimiento, lo que contribuye a una alta resiliencia ecológica frente a la variabilidad climática. Las comunidades de plantas leñosas ocupan las sierras, quebradas y mesetas, integrándose con los sistemas de pastizales abiertos para formar un complejo mosaico de vegetación. El área protegida es también importante como refugio para especies cuyas distribuciones se centran principalmente en los biomas subtropicales brasileños, pero que alcanzan sus límites meridionales en esta parte de Uruguay. Los relevamientos botánicos han ampliado constantemente la lista de registros por primera vez en Uruguay de varias especies de plantas, reforzando su importancia como refugio de transición.
Vida silvestre y especies destacadas de Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
El área protegida ha sido documentada albergando al menos 18 especies de mamíferos, y varios de estos registros se consideran notables o únicos dentro del sistema de áreas protegidas de Uruguay. Entre los más destacados se encuentran registros de la paca, la cuica de agua, el yapok, el jaguarundí (Puma yagouaroundi) y el aguará guazú o lobo de crin (Chrysocyon brachyurus), siendo este último una presencia particularmente significativa en Uruguay.
La avifauna en la zona también posee una fuerte afinidad con los bosques de la Mata Atlántica y el Paraná. El chiripepé cabeza verde y el yacutoro (Pyroderus scutatus) se registran aquí como presencias únicas o especialmente significativas para Uruguay, lo que refleja el papel del área como una extensión meridional de la avifauna del Bosque Atlántico. Combinados con la ubicación del área a lo largo de una frontera internacional, estos registros marcan a Paso Centurión como un paso importante en la comprensión de las conexiones de vida silvestre entre Uruguay y el sur de Brasil.
Estado de conservación y prioridades de protección de Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
Paso Centurión y Sierra de Ríos es significativo desde la perspectiva de la conservación porque protege un paisaje que se sitúa en el extremo sur de dos importantes biomas sudamericanos: la Mata Atlántica y el bosque subtropical paranaense. Su inclusión en el SNAP de Uruguay mediante el Decreto número 198/2019 refleja el reconocimiento del país sobre la importancia del área para representar ecosistemas de transición y para proteger una biota que, de otro modo, sería marginal o estaría ausente del sistema de áreas protegidas de Uruguay. La categoría de paisaje protegido elegida reconoce tanto los valores ecológicos como los culturales. La heterogeneidad natural de sus pastizales confiere una notable sostenibilidad ambiental, económica y social, además de resiliencia al cambio climático, mientras que la larga coexistencia de las actividades ganaderas con la vegetación natural ha contribuido a mantener su carácter general. Esta combinación de valores naturales y culturales otorga al área protegida un rol distintivo en la estrategia de conservación de Uruguay, haciendo énfasis en el mantenimiento de paisajes productivos junto con la protección de la biodiversidad.
Significado cultural y contexto humano de Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
La dimensión cultural del paisaje protegido está estrechamente ligada a la ganadería tradicional, la cual ha moldeado históricamente los pastizales naturales y ayudado a preservar su heterogeneidad. Los sistemas de pastoreo dentro del parque son considerados parte del patrimonio cultural local, complementando los valores naturales de la zona y reforzando su designación como paisaje protegido, en lugar de ser una reserva estricta.
Lugares imprescindibles y vistas destacadas de Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
Los aspectos destacados de Paso Centurión incluyen su posición como refugio de transición en el borde sur de la Mata Atlántica y el bosque subtropical paranaense, la heterogeneidad de sus pastizales naturales y su mosaico de vegetación leñosa, además de sus registros como sitio único dentro de Uruguay para varias especies de mamíferos y aves con afinidades atlánticas. La combinación de sierras, quebradas, mesetas y paisajes ganaderos tradicionales otorga al área una identidad fuerte y distintiva dentro del sistema nacional de áreas protegidas de Uruguay.
Mejor época para visitar Paisaje Protegido Paso Centurión y Sierra de Ríos
Como referencia atemporal, Paso Centurión se experimenta mejor cuando sus pastizales naturales y su vegetación subtropical se encuentran en su momento más expresivo. Desde finales de la primavera hasta principios del otoño en el hemisferio sur, las condiciones suelen ser más cálidas con un crecimiento activo del follaje, mientras que los meses más frescos pueden resaltar el carácter estructural de los pastizales y la visibilidad de rastros de fauna en terrenos más abiertos. Las condiciones estacionales también pueden afectar la experiencia de las ondulantes sierras y quebradas, que se perciben de manera distinta según los niveles de humedad. Aquellos interesados en la avifauna y en las especies del Bosque Atlántico encontrarán especialmente gratificantes los períodos en los que tanto los pastizales nativos como la vegetación forestal están activos, generalmente fuera del pleno invierno.
