Historia de Cerro Mohinora y cronología del área protegida
La profunda historia geológica de la montaña comienza en el periodo Paleógeno, cuando el intenso vulcanismo regional sentó las bases de la Sierra Madre Occidental al depositar gruesas secuencias de lava y ceniza en toda la zona. Esta fase del desarrollo de la cordillera concluyó después de que violentas erupciones piroclásticas remodelaran el terreno circundante.
La cumbre moderna del Cerro Mohinora tomó forma durante el Pleistoceno, cuando la actividad tectónica elevó la montaña por encima de los 3,300 metros sobre el nivel del mar. El resultado es un pico dominante cuyo cuerpo está compuesto principalmente por rocas ígneas, desgastadas y moldeadas por sucesivos procesos glaciares y periglaciares a lo largo de los milenios intermedios.
La montaña entró en la era de conservación moderna el 1 de agosto de 2012, cuando el área circundante fue declarada oficialmente como Área de Protección de Flora y Fauna Cerro Mohinora. La designación integró al volcán y su mosaico de hábitats en el marco nacional de áreas naturales protegidas de México, con el objetivo de salvaguardar su diversidad de especies vegetales y animales, incluidas aquellas reconocidas bajo el sistema oficial de clasificación de riesgo del país.
Vida silvestre y especies destacadas de Cerro Mohinora
El Área de Protección de Flora y Fauna que rodea el Cerro Mohinora alberga más de 310 especies documentadas de plantas y animales. Entre ellas, alrededor de 14 especies se encuentran dentro de las categorías de riesgo definidas por la norma oficial mexicana de protección ecológica NOM-059, y seis están clasificadas como exóticas para la zona.
Los bosques de gran altitud y los hábitats alpinos rocosos de la montaña proporcionan refugio a la fauna adaptada a inviernos fríos y veranos frescos, lo que otorga al área protegida una importancia particular para las especies de tierras altas en el extremo norte de la Sierra Madre Occidental.
