Historia de Fledermausquartier Brauereikeller Frankfurt (Oder) y cronología del área protegida
La historia del área protegida no comienza con la conservación, sino con el declive industrial. La fábrica de cerveza Ostquell en el Bahnhofsberg de Fráncfort del Óder fue construida en el siglo XIX y cerrada en 1950, tras lo cual sus sótanos y plantas superiores se deterioraron gradualmente hasta convertirse en una ruina estructuralmente insegura, pero biológicamente valiosa. Durante décadas, las bóvedas abandonadas de la fábrica albergaron un pequeño número de murciélagos en hibernación, pero la ruina estaba abierta al público y solo estaba asegurada por tres puertas de acero. Cuando se llevó a cabo el primer conteo sistemático de murciélagos en 1987, solo se registraron 250 ejemplares en toda la estructura.
El punto de inflexión llegó en 1989, cuando los ciudadanos se organizaron para oponerse a la demolición prevista de la ruina. Ese mismo año, y en 1990, el consejo del Bezirk Fráncfort del Óder emitió las primeras órdenes de protección para salvaguardarla como santuario de murciélagos. En 1988 comenzaron las primeras medidas de seguridad física y, después de 1989, una valla metálica, donada por la organización alemana BUND (Amigos de la Tierra), formalizó la protección de la ruina. El proceso federal de conservación alemán se abrió formalmente en 1998, cuando la ciudad emitió una ordenanza de salvaguarda provisional que impuso una moratoria de construcción sobre la ruina.
El número de murciélagos aumentó considerablemente después de que la ruina fuera asegurada, alcanzando un máximo de aproximadamente 2.500 murciélagos a finales de la década de 1990 antes de estabilizarse entre 1.500 y 2.000. El sitio fue designado como área FFH (Fauna-Flora-Hábitat) en el año 2000, un estatus que su entonces propietario impugnó sin éxito ante un tribunal administrativo. Tras largas negociaciones, la propiedad fue vendida en 2003 a la fundación EuroNatur, con una compra financiada conjuntamente por EuroNatur, la Agencia Federal para la Conservación de la Naturaleza (BfN) y el Estado de Brandeburgo. En enero de 2003, el sitio de 1,34 hectáreas fue declarado formalmente Naturschutzgebiet, y la designación completa de reserva natural se completó el 26 de enero de 2006. Desde 2018, el sitio forma parte del proyecto germano-polaco Interreg Natura Viadrina+ centrado en los murciélagos, y en el verano de 2021 se completó una importante rehabilitación estructural del tejado y los soportes interiores de la ruina.
Vida silvestre y especies destacadas de Fledermausquartier Brauereikeller Frankfurt (Oder)
El perfil de fauna del Fledermausquartier Brauereikeller Frankfurt (Oder) está dominado por murciélagos, con más de 30 especies documentadas en las ruinas o sus alrededores. La pieza central del refugio es el murciélago ratonero grande (Myotis myotis), para el cual las ruinas constituyen el refugio invernal conocido más grande de Alemania. En el invierno de 2007/2008 se contabilizaron 811 ejemplares de esta especie en el lugar, y se ha registrado cada invierno como el ocupante más numeroso.
Cuatro especies están presentes de forma constante cada invierno: el murciélago ratonero grande, el murciélago de Natterer (Fransenfledermaus), el murciélago de Daubenton (Wasserfledermaus) y el murciélago orejudo dorado (Braunes Langohr). Otras especies notables registradas en el refugio incluyen el murciélago ribereño (Teichfledermaus), el murciélago de Bechstein (Große Bartfledermaus) y el complejo de murciélago de Natterer/Klein (Kleine Bartfledermaus). Los estudios de anillamiento han demostrado que los murciélagos ratoneros grandes que hibernan aquí provienen de colonias estivales en el oeste de Polonia, con individuos anillados que fueron recapturados posteriormente en lugares tan lejanos como la región de los lagos de Müritz y la República Checa, lo que ilustra el papel de las ruinas en una red de murciélagos más amplia de Europa Central.
El área protegida también alberga aves reproductoras adaptadas a edificios antiguos: durante los trabajos de renovación de 2021 se instalaron cajas nido para vencejos (Mauersegler) en el exterior de las ruinas, lo que amplió el valor faunístico del lugar más allá de los murciélagos hibernantes. Más allá de las ruinas, la reserva está integrada en una red que protege a cigüeñas blancas, sapos de vientre de fuego (Rotbauchunke) y culebras lisas (Schlingnatter) bajo el proyecto Interreg Natura Viadrina+.






