Por qué destaca Parque Nacional Lihué Calel
Lihué Calel es conocido principalmente por su dramático contraste: una escarpada cadena montañosa que se eleva bruscamente desde las planas y semiáridas llanuras pampeanas, creando un punto caliente de biodiversidad en medio de un ecosistema de pastizales. El parque contiene importantes sitios arqueológicos con arte rupestre en el Valle de las Pinturas, con motivos geométricos en rojo y negro que datan de hace 2.000 años. Protege una de las pocas áreas restantes de bosque de caldén en la región, una especie de árbol endémica del espinal, y alberga poblaciones de guanacos, pumas y más de 150 especies de aves. El parque también preserva el patrimonio cultural de pueblos indígenas, incluidos los cazadores-recolectores prehistóricos, los guenaken o puelches, y posteriormente los ranqueles.

Historia de Parque Nacional Lihué Calel y cronología del área protegida
El establecimiento del Parque Nacional Lihué Calel evolucionó a través de una serie de pasos legislativos que abarcaron desde principios de la década de 1970 hasta la de 1980. En octubre de 1973, el gobierno provincial de La Pampa donó los terrenos al estado nacional para la creación de un parque nacional mediante el Decreto 1301/1973, con una corrección posterior en mayo de 1974 que abordó una pequeña discrepancia en la superficie. El gobierno nacional aceptó esta donación a través del decreto militar 609/1976, firmado por el presidente Jorge Rafael Videla, y la posesión formal de las tierras se tomó el 8 de junio de 1977. Si bien no se promulgó una ley de creación específica, el estatus legal del parque se confirmó finalmente cuando la Ley 22351 fue promulgada en noviembre de 1980, la cual modificó el régimen de áreas protegidas y enumeró explícitamente al Parque Nacional Lihué Calel en su artículo 32. Una ampliación significativa tuvo lugar a finales de la década de 1990 y principios de la de 2000, con un acuerdo de 1996 entre la Provincia de La Pampa y el gobierno nacional para agrandar el parque en aproximadamente 12.586 hectáreas. Esta expansión fue aprobada mediante la Ley provincial 1899 en 2000 y la Ley nacional 25755 en 2003, incorporando parcelas adicionales al parque y estableciendo reservas naturales estrictas complementarias dentro de sus límites.
Paisaje y carácter geográfico de Parque Nacional Lihué Calel
El paisaje del Parque Nacional Lihué Calel está definido por la Sierra de Lihué Calel, una antigua cadena montañosa que se eleva drásticamente desde las planas y semiáridas llanuras del centro de Argentina. Estas montañas se originaron a partir de erupciones de lava volcánica hace aproximadamente 240 millones de años durante el período Pérmico, aunque la actividad volcánica o plutónica moderna ya no ocurre en la región. Las cumbres más altas alcanzan los 589 metros sobre el nivel del mar, y las montañas presentan pendientes asimétricas: suaves inclinaciones en sus caras norte y descensos más abruptos en sus flancos sur. El terreno circundante a las montañas consiste en las amplias mesetas y llanuras características de la ecorregión del Monte, un paisaje semiárido donde las sierras del parque crean zonas localizadas de mayor humedad y diversidad ecológica. Pequeños arroyos estacionales fluyen durante el otoño y la primavera, sus aguas se infiltran en los suelos arenosos que dominan las elevaciones bajas. La combinación de estas antiguas montañas que se elevan desde las extensas llanuras planas crea un paisaje de notable contraste visual y significado ecológico.

Ecosistemas, hábitats y flora de Parque Nacional Lihué Calel
La naturaleza del Parque Nacional Lihué Calel refleja una situación ecológica única donde hábitats de bosque de montaña y matorrales existen dentro del contexto más amplio de los pastizales semiáridos de la ecorregión del Monte. La vegetación del parque transita de pastizales secos de pajonales en las elevaciones bajas, a través del escaso bosque espinoso conocido como monte, caracterizado por arbustos de jarilla, hasta pequeños bosques de caldén y rodales de piquillín. El monte se vuelve más denso y desarrollado en las áreas más húmedas cerca de las crestas montañosas, creando condiciones que sustentan especies típicamente encontradas en la provincia fitogeográfica del Espinal. Varias especies de plantas son endémicas de estas montañas, incluidas dos especies de margaritas y una leguminosa que no existen en ningún otro lugar de la Tierra. Los afloramientos rocosos albergan una flora distinta que incluye helechos, plantas epífitas que crecen sobre las piedras, y varios cactus como las especies puelchana y cardón. Las paredes rocosas también exhiben coloridas comunidades de líquenes en patrones circulares de color amarillo, naranja y negro. La disponibilidad de agua en el parque crea un microclima que sustenta esta diversidad ecológica, con pequeños arroyos estacionales y la relativa impermeabilidad de ciertas áreas del suelo manteniendo niveles de humedad que permiten que estas comunidades persistan en lo que de otro modo sería un entorno inhóspito.

Vida silvestre y especies destacadas de Parque Nacional Lihué Calel
El Parque Nacional Lihué Calel alberga una fauna de mamíferos diversa, adaptada tanto a los bosques montañosos como a las llanuras circundantes. Los guanacos deambulan por la zona en poblaciones visibles, mientras que los pumas mantienen una presencia como depredadores de primer nivel. La comunidad de pequeños mamíferos incluye vizcachas, cuises y el tuco-tuco, un roedor subterráneo que excava extensos sistemas de madrigueras para escapar del intenso calor diurno. Entre las especies depredadoras se encuentran el zorro pampeano, el gato de Geoffroy y el gato montés. El parque también alberga poblaciones de maras, conocidas como liebres patagónicas, así como armadillos, entre ellos peludos y piches. La avifauna es particularmente diversa, con aproximadamente 150 especies de aves nativas registradas. Especies notables incluyen la martineta y el copetón gallito, el halconcito gris, el cardenal amarillo en peligro de extinción cuyas poblaciones se ven amenazadas por la captura para el comercio de mascotas, varios buteos, buitres americanos, caranchos, chimangos, calandrias y el choique, un pariente más pequeño del ñandú. Ocasionalmente se observan cóndores sobrevolando las montañas. Cuando los árboles de caldén fructifican, llegan bandadas de loros barranqueros a alimentarse de sus semillas, lo que se suma a las exhibiciones de vida silvestre estacional del parque.


