Historia de Reserva Especial de Mangerivola y cronología del área protegida
La Reserva Especial de Mangerivola fue establecida el 28 de octubre de 1958 bajo el decreto 58-10, uno de los instrumentos fundamentales que dieron forma a la red moderna de áreas protegidas de Madagascar. Desde su creación, se integró en el sistema nacional de reservas naturales estrictas, parques nacionales y reservas especiales que, en conjunto, protegen muestras representativas de los ecosistemas del país. Desde entonces, la reserva ha sido gestionada bajo el marco de los Parques Nacionales de Madagascar, la institución pública responsable de la red nacional de parques y reservas del país. Su vínculo administrativo con la Reserva Natural Estricta de Zahamena refleja un esfuerzo por gestionar los paisajes forestales conectados como unidades ecológicas coherentes, en lugar de como fragmentos aislados.
Vida silvestre y especies destacadas de Reserva Especial de Mangerivola
Mangerivola es un enclave importante para la conservación de los primates de Madagascar, ya que alberga siete especies de lémures en una superficie relativamente pequeña. Entre ellos se encuentran el indri, el sifaca diadema y otros sifacas del género Propithecus, el lémur de collar blanco y negro, el lémur pardo, el lémur de vientre rojo, el lémur del bambú gris y el aye-aye. Tal concentración de especies de lémures en una sola reserva es ecológicamente relevante, dado que la mayoría de los lémures de Madagascar están confinados a fragmentos cada vez más reducidos de selva tropical oriental.
La avifauna de la reserva añade peso a su perfil de conservación. Se han registrado aproximadamente cien especies de aves, entre ellas el búho de Soumagne, uno de los búhos más raros del mundo y una especie de gran preocupación para la conservación internacional, y el águila culebrera de Madagascar, una rara rapaz habitante de los bosques. La diversidad de reptiles también es notable, con diecinueve especies registradas. En conjunto, estos grupos dotan a Mangerivola de una fauna variada y estrictamente dependiente de los bosques, con una tolerancia limitada a la transformación del hábitat.

