Historia de Parque Natural Metropolitano y cronología del área protegida
Los orígenes del Parque Natural Metropolitano se remontan a mediados de la década de 1970, cuando se dieron los primeros pasos para salvaguardar el espacio verde cerca del Canal de Panamá. En 1975, el presidente Jorge Illueca recorrió las laderas boscosas sobre el canal y apoyó una propuesta para crear un parque natural metropolitano, estableciendo la base conceptual de lo que más tarde se convertiría en el área protegida urbana más destacada del país.
En 1983, el área fue designada como Área Recreativa de Curundú, lo que marcó su transición hacia un espacio público gestionado formalmente. Dos años después, la Ley No. 8 del 5 de julio de 1985 creó formalmente el parque. Tras una preparación adicional, el parque fue inaugurado el 5 de junio de 1988, abriendo al público como un refugio natural y paisaje recreativo combinado para los residentes de la Ciudad de Panamá.
Desde su inauguración, el parque ha evolucionado de una iniciativa de conservación temprana a un rasgo permanente de la identidad ambiental de la Ciudad de Panamá. Ha resistido la expansión urbana en sus fronteras y ha continuado ampliando su papel en la protección de la biodiversidad, el estudio científico y la educación pública sobre los ecosistemas de bosque seco tropical.
Vida silvestre y especies destacadas de Parque Natural Metropolitano
El Parque Natural Metropolitano alberga una fauna notablemente rica para ser un área protegida urbana, ya que sustenta al menos 227 especies de aves, 45 especies de mamíferos, 36 especies de serpientes y 14 especies de anfibios. La densidad y la diversidad de la vida silvestre son considerables dada la ubicación del parque dentro de la Ciudad de Panamá.
Entre los mamíferos que encuentran refugio en el parque se encuentran especies como el tití, el ñeque, las ardillas y una variedad de otros vertebrados pequeños y medianos típicos del bosque tropical panameño. Los reptiles están bien representados, con una fauna de serpientes documentada de más de tres docenas de especies.
Las aves son quizás el activo más célebre del parque. La combinación de bosque seco, corredores ribereños y la proximidad a la cuenca del canal atrae a una avifauna variada, atrayendo tanto a especies residentes como migratorias. Esto ha establecido al parque como un destino clave para la observación de aves en el país, donde se pueden observar especies típicas del bosque seco del Pacífico en estrecha proximidad a la capital.
