Historia de Réserve naturelle régionale du coteau et prairies des Caforts y cronología del área protegida
La historia natural y humana del sitio de Caforts están estrechamente entrelazadas. El valle del Loir contiene piedra caliza de toba turoniense, una piedra blanda y manejable que atrajo la actividad de canteras a la zona desde la Edad Media en adelante. En Luché-Pringé, el sitio de Caforts conserva cerca de 910 metros de galerías subterráneas y una casa troglodita asociada con ese patrimonio de canteras, y las cuevas fueron utilizadas como champignonnières, granjas subterráneas de setas, hasta la década de 1970.
La historia de la conservación moderna comenzó en 1993, cuando el Conservatoire d'espaces naturels de la Sarthe asumió la gestión del lugar. El conservatorio adquirió la ladera y su cueva en 1995 y más tarde amplió sus posesiones mediante la compra del prado húmedo situado al otro lado de la carretera departamental en 2005. Tras años de administración y restauración ecológica, el Conseil régional des Pays de la Loire clasificó oficialmente el sitio como Réserve naturelle régionale el 14 de diciembre de 2009. Una deliberación posterior del 7 de julio de 2023 extendió el perímetro de la reserva a cerca de 6,35 hectáreas, formalizando el mosaico más amplio que se encuentra bajo protección en la actualidad.
Vida silvestre y especies destacadas de Réserve naturelle régionale du coteau et prairies des Caforts
La fauna de la reserva de Caforts está determinada por la confluencia de tres entornos distintos. La ladera calcárea abierta es favorable para los reptiles que se calientan sobre las rocas, entre los que se incluyen el lagarto verde occidental (Lacerta bilineata), la lagartija murallera (Podarcis muralis) y la víbora áspid (Vipera aspis). Por el contrario, el prado húmedo atrae a invertebrados y anfibios asociados a los pastizales húmedos y al arroyo cercano.
El lugar es especialmente importante para los murciélagos: se han registrado dieciséis especies, una cifra notable para un área tan pequeña. Doce de estas especies utilizan las galerías subterráneas como refugio o hábitat de hibernación, mientras que cuatro se encuentran habitualmente sobre el terreno en la ladera. Entre las especies destacadas se incluyen el murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum), el murciélago de Bechstein (Myotis bechsteinii) y el nóctulo común (Nyctalus noctula).
Las mariposas son otro punto de interés. La reserva alberga especies de interés para la conservación como la gran mariposa del fuego (Lycaena dispar), la perlada de los prados (Brenthis ino), la hormiguera oscura (Phengaris arion) y la niña celeste (Lysandra bellargus), cuya presencia está ligada a la combinación de flores de prado húmedo y plantas de pastizal calcáreo que se encuentran en todo el terreno protegido.



