Por qué destaca Parque Nacional de La Reunión
El Parque Nacional de La Reunión es conocido por su dramático paisaje volcánico con los tres espectaculares circos de Mafate, Salazie y Cilaos, enormes depresiones similares a calderas rodeadas de imponentes murallones. El parque protege el Piton de la Fournaise, uno de los volcanes más activos y accesibles del mundo, que atrae a más de 400.000 visitantes anualmente. La excepcional endemicidad de la isla distingue a este parque, con especies como el drongo de Reunión, el gecko diurno de la isla de Reunión y numerosas palmas y otras floras endémicas que solo se encuentran aquí. El contraste entre los áridos paisajes lunares de las tierras altas volcánicas y los exuberantes bosques tropicales en las elevaciones más bajas crea un mosaico ecológico único.

Historia de Parque Nacional de La Reunión y cronología del área protegida
El establecimiento del Parque Nacional de Réunion se remonta a 1985, cuando surgieron las primeras propuestas para proteger el interior montañoso de la isla. La Carta Medioambiental de Réunion y el Plan de Desarrollo Regional formalizaron el principio de crear un parque en Les Hauts a mediados de la década de 1990. Entre 2000 y 2003, un intensivo proceso de consulta involucró al Estado francés, las autoridades regionales y los municipios locales. Tras una encuesta pública positiva en 2004, en la que las 24 comunas aprobaron el proyecto, el Primer Ministro francés firmó un decreto en marzo de 2003 reconociendo el proyecto del parque. Tras años de negociaciones sobre los límites y objetivos, el parque entró oficialmente en existencia el 5 de marzo de 2007, mediante un decreto aprobado por el Consejo de Estado. El Consejo de Administración tomó posesión de su cargo en abril de 2007, y la carta del parque se desarrolló entre 2007 y 2009. El 1 de agosto de 2010, la UNESCO inscribió los "Picos, circos y escarpaduras de la Isla de la Reunión" en la Lista del Patrimonio Mundial, reconociendo el valor universal excepcional del sitio. La creación del parque reemplazó a dos reservas naturales anteriores: la Reserva Natural de Mare-Longue, establecida en 1981, y la Reserva Natural de Roche Écrite, creada en la década de 1990.
Paisaje y carácter geográfico de Parque Nacional de La Reunión
El paisaje del Parque Nacional de La Reunión se define por sus orígenes volcánicos y su dramática topografía. La isla se eleva desde el Océano Índico como un enorme volcán en escudo, con dos macizos volcánicos principales que forman su espina dorsal. El Piton des Neiges, un volcán extinto que no ha entrado en erupción en aproximadamente 12.000 años, domina el centro de la isla y alcanza los 3.071 metros, el punto más alto del Océano Índico. A pesar de su nombre, la nieve permanente es rara en la cumbre debido a la latitud tropical de la isla. El Piton de la Fournaise sigue en erupción activa y es uno de los volcanes más vigilados del mundo. Las características más espectaculares del parque son los tres circos: Mafate, Salazie y Cilaos, enormes depresiones anfiteatros formadas por colapso volcánico y erosión posterior. Estos circos presentan imponentes paredes rocosas llamadas murallones, con el río Bras Rouge atravesando Cilaos creando estrechos desfiladeros. El paisaje también incluye la Plaine des Sables, una llanura volcánica de aspecto lunar, y el Enclos, la caldera única del volcán activo. Las laderas occidentales presentan vestigios de bosque semideciduo, mientras que las laderas orientales reciben precipitaciones durante todo el año, sustentando diferentes patrones de vegetación.

Ecosistemas, hábitats y flora de Parque Nacional de La Reunión
La naturaleza del Parque Nacional de La Reunión se caracteriza por una extraordinaria endemicidad, resultado del aislamiento de la isla y sus diversos microclimas. De las 850 especies de plantas nativas conocidas en Reunión, 230 son endémicas, y la mitad de ellas están en peligro de extinción. El parque abarca 110 tipos de hábitats diferentes, desde las zonas costeras hasta la cumbre alpina, incluyendo selvas tropicales, bosques semideciduos, bosquecillos de tamarinaies (Acacia heterophylla), pandanaies y campos de roca volcánica. Los bosques de Reunión se clasifican en la ecorregión de bosques de las Mascareñas, considerada en peligro por el Fondo Mundial para la Naturaleza. El parque forma parte del punto caliente de biodiversidad de Madagascar y las islas del Océano Índico, reconocido por Conservation International como una prioridad mundial para la conservación. La compleja topografía ha facilitado la especiación alopátrica, con especies de aves como la pardela de Barau, el aguilucho de Reunión, el drongo de Reunión y el anteojitos gris de Reunión, que han evolucionado en poblaciones distintas. El área central del parque contiene el 94% de la biodiversidad de la isla, representando más de cuatro quintas partes de la biodiversidad total de las islas Mascareñas.

Vida silvestre y especies destacadas de Parque Nacional de La Reunión
La fauna del Parque Nacional de Reunión refleja la posición de la isla como un punto caliente de biodiversidad con altos niveles de endemismo. Entre las aves endémicas más notables se encuentran el petrel de Barau, que anida en las cumbres de la isla, el aguilucho de Reunión, el chirriador de Reunión y el anteojos grises de Reunión; juntos representan la mitad de las 18 especies de aves de la isla. El parque alberga reptiles endémicos, como el gecko diurno de la isla de Reunión y el Endormi (un escinco ápodo). Entre las especies de mariposas destacadas se encuentran Papilio phorbanta y Salamis augustina. El zorro volador de Mauricio, un gran murciélago frugívoro, ha recolonizado la isla tras su extinción local. Sin embargo, especies introducidas, como gatos, ratas y caracoles terrestres gigantes, representan amenazas significativas para la fauna nativa. Aproximadamente el 25% de la isla conserva su vegetación original, y la mayoría de los hábitats nativos ahora se restringen a las elevaciones más altas dentro del parque. La pérdida de al menos 22 especies de aves desde la colonización humana subraya los desafíos de conservación a los que se enfrenta este ecosistema insular.




