Historia de Velká Klajdovka y cronología del área protegida
Las laderas de Hády han sido objeto de atención científica desde el siglo XIX, cuando se convirtieron en uno de los lugares más importantes para el estudio de la flora y la fauna termófilas en Moravia central. Velká Klajdovka, como parte de la ladera sur de Hády, ha compartido esta larga tradición de investigación botánica y zoológica, particularmente en lo referente a las comunidades de estepa y bosque estepario.
Hasta mediados del siglo XX, el área que hoy forma el sitio protegido era en gran medida pastizal abierto, mantenido mediante un uso tradicional del suelo que evitaba que las especies leñosas dominaran la ladera. Tras este periodo, los arbustos y árboles colonizaron rápidamente el terreno, reduciendo drásticamente la extensión de la vegetación no forestal dentro de lo que ahora es la reserva. Este cambio en la vegetación provocó preocupaciones de conservación y contribuyó a la decisión de formalizar la protección del lugar.
El área fue declarada oficialmente monumento natural protegido en 1988, por decisión del Comité Nacional de la Ciudad de Brno. Desde esa designación, se ha gestionado como un área de conservación a pequeña escala enfocada en preservar sus comunidades de estepa, matorral y bosque termófilo, así como las especies raras que dependen de ellas.
Vida silvestre y especies destacadas de Velká Klajdovka
La vida silvestre en Velká Klajdovka refleja el carácter abierto y estepario del lugar, con un marcado énfasis en los invertebrados amantes del calor, los reptiles y las pequeñas aves forestales. La reserva destaca especialmente por su diversidad entomológica, ya que alberga una variedad inusualmente rica de polillas, mariposas, ortópteros y arañas para su tamaño.
Entre los reptiles, la culebra lisa europea y el lagarto verde se consideran presencias notables que han regresado a la zona de Hády, tras haber sido considerados localmente extintos en décadas anteriores. También se han registrado el lución y el lagarto ágil. Los reptiles están particularmente asociados con las laderas meridionales más cálidas, donde el suelo desnudo y el matorral crean condiciones favorables para tomar el sol y buscar refugio. Una familia de tejones europeos mantiene varias madrigueras en los sedimentos ricos en arcilla de la parte central de la reserva.
La avifauna es típica de hábitats cálidos y semiabiertos y de los bordes de bosques caducifolios. Las especies documentadas en el lugar incluyen el torcecuello euroasiático, la oropéndola europea, el papamoscas gris, el alcaudón dorsirrojo y el pico sirio, siendo este último una especie rara a nivel regional. La combinación de parches de estepa abierta, arbustos y bosques de robles ofrece oportunidades de anidación y alimentación para una amplia mezcla de especies dentro de un área muy reducida, lo que refuerza la importancia de la reserva para la conservación de la biodiversidad en zonas periurbanas.








