Historia de Reserva Natural de Zollenspieker y cronología del área protegida
El área que hoy constituye la Reserva Natural de Zollenspieker obtuvo protección formal el 26 de abril de 1988, cuando fue designada oficialmente como Naturschutzgebiet bajo la legislación de Hamburgo. Se entiende que las características de humedal interior de la reserva, incluyendo el Carlsbrack y el Riepenburger Brack, se originaron a partir de roturas de diques ocurridas en siglos anteriores, aunque las fechas precisas de estos eventos permanecen sin documentar.
En los años posteriores a su designación, se emprendió una gestión activa del hábitat. En 1996, un arroyo de marea llamado Priel 1 fue extendido hacia el este desde Zollenspieker Hafen para reconectar las aguas interiores con las llanuras de marea. Una segunda intervención tuvo lugar en 2003, cuando se abrió el Priel 2 a través de la línea de espigones para mejorar el intercambio de mareas; el material arenoso excavado durante estos trabajos se depositó para formar una isla pionera frente al Riepenburger Brack.
Un hito de conservación más amplio llegó en 1998, cuando Zollenspieker, junto con la reserva vecina de Kiebitzbrack, fue propuesta formalmente como lugar de importancia comunitaria (LIC) bajo la Directiva de Hábitats de la UE. La reserva está supervisada por la BSU de Hamburgo (Behörde für Stadtentwicklung und Umwelt), ahora parte de la administración ambiental de la ciudad, y su gestión directa en el terreno está dirigida por la delegación estatal de NABU en Hamburgo.
Vida silvestre y especies destacadas de Reserva Natural de Zollenspieker
Zollenspieker alberga una rica variedad de aves atraídas tanto por sus llanuras mareales como por sus prados interiores y zonas boscosas. Aquí se pueden encontrar aves limícolas típicas de los pastizales húmedos y los márgenes de las mareas, incluyendo la agachadiza común, la aguja colinegra y el archibebe común. El mosaico de prados, setos, linderos forestales y hábitats ribereños también sustenta al martín pescador, la oropéndola europea, el torcecuello, la bisbita pratense, el zarcero políglota, el mosquitero silbador, el pico menor y el aguilucho lagunero.
Las llanuras mareales y las aguas poco profundas sirven como importantes áreas de alimentación, concentración y descanso para las aves acuáticas. Entre las especies presentes se encuentran el serreta grande, el tarro blanco, la cerceta común y una amplia variedad de otras aves acuáticas y limícolas.
Los arroyos mareales, canales y zonas de aguas someras también proporcionan hábitat y zonas de desove para peces como el amarguillo, la alosa, la lamprea de río, la lamprea marina, el aspio, la colmilleja, el espinoso y el corégono de la especie Coregonus maraena. Los insectos, libélulas, saltamontes, mariposas y moluscos completan la biodiversidad, con especies notables que incluyen las libélulas Aeshna isoceles y Coenagrion pulchellum, los saltamontes Chrysochraon dispar y Stethophyma grossum, las mariposas Boloria selene y Heteropterus morpheus, y caracoles como Vertigo moulinsiana y Anisus vorticulus.









