Por qué destaca Parque Nacional de Northumberland
El Parque Nacional de Northumberland es más conocido por su excepcional calidad de cielo oscuro, siendo el parque de cielo oscuro más grande de Europa, y por abarcar la sección más completa y superviviente del Muro de Adriano, una fortificación romana que representa uno de los paisajes históricos más significativos de Gran Bretaña. El parque también protege las Colinas Cheviot, el terreno montañoso más septentrional de Inglaterra, y contiene el extenso Bosque Kielder, un importante proyecto de forestación europeo. La combinación de importancia arqueológica romana, naturaleza remota de páramo y designación astronómica de clase mundial hace que este parque sea singularmente distinguido entre los paisajes protegidos de Inglaterra.
Historia de Parque Nacional de Northumberland y cronología del área protegida
El Parque Nacional de Northumberland se estableció en 1956, lo que lo convierte en el último de los diez parques nacionales originales de Inglaterra en ser designado. La creación del parque representó la culminación de los esfuerzos de conservación de la posguerra en Gran Bretaña, reflejando un creciente reconocimiento de que los paisajes distintivos de las regiones montañosas y fronterizas de Gran Bretaña merecían una protección formal frente a las presiones de la intensificación agrícola, la silvicultura industrial y el desarrollo. La designación del parque en 1956 lo situó dentro de una secuencia de creaciones de parques nacionales ingleses que comenzó con el Distrito de los Picos, el Distrito de los Lagos y Dartmoor en 1951.
El paisaje que se convirtió en el parque nacional ha sido moldeado por al menos 10.000 años de habitación humana continua, con evidencia arqueológica que abarca desde el período prehistórico hasta la ocupación romana, la era medieval y el período moderno temprano de los Border Reivers y la construcción de torres pele. La presencia romana se evidencia de manera más dramática por el Muro de Adriano, construido bajo el emperador Adriano alrededor del año 122 d.C. como una fortificación defensiva que marcaba el límite norte de la Britania romana. La construcción del muro implicó enormes obras de tierra y arquitectura de piedra que aún definen el paisaje hoy en día, y el parque nacional protege la sección central más impresionante visualmente.
Tras la retirada romana, el reino anglosajón de Northumbria estableció el control sobre la región, y el propio nombre Northumberland deriva de este período, significando la tierra al norte del río Humber y relacionado con el antiguo reino de Northumbria. Los períodos medieval y moderno temprano vieron cómo la región fronteriza se caracterizaba por conflictos y incursiones entre fuerzas inglesas y escocesas, con las distintivas torres pele, granjas fortificadas, construidas como adaptaciones defensivas a esta persistente inseguridad. Muchas de estas estructuras siguen siendo elementos visibles en los valles cultivados del parque.
El siglo XX trajo nuevos usos de la tierra a la zona, en particular amplios programas de reforestación que crearon el Bosque de Kielder a partir de la década de 1920 y que continuaron hasta mediados de siglo. La adquisición de tierras por parte del Ministerio de Defensa para el Área de Entrenamiento de Otterburn también ocurrió durante este período, creando la inusual situación de que casi una cuarta parte del parque nacional moderno permanece bajo uso militar. La designación de cielo oscuro del parque en 2013 representa el reconocimiento significativo más reciente de las cualidades especiales de la zona.
Paisaje y carácter geográfico de Parque Nacional de Northumberland
El paisaje del Parque Nacional de Northumberland abarca una notable variedad de terreno dentro de un área relativamente compacta, creando una diversidad que desafía las expectativas para el parque nacional más septentrional de Gran Bretaña. Las Colinas Cheviot forman la columna vertebral estructural del parque del norte, una serie de cumbres redondeadas cubiertas de hierba que se elevan hasta 815 metros en The Cheviot. Estas colinas se caracterizan por amplias y suaves crestas, valles de laderas empinadas y extensas áreas de páramo de brezo que se tiñen de púrpura con la floración a finales del verano. La geología subyacente de los Southern Uplands contribuye con arenisca y esquisto erosionados a los suelos, creando los característicos pastizales ácidos y brezales húmedos que dominan las laderas de las colinas.
Al sur de las colinas, el terreno desciende gradualmente hacia los sistemas de valles más amplios que disecan el parque, notablemente el Valle College, el valle del río Coquet y los afluentes del río Tyne que fluyen a través de las partes meridionales. Estos valles contienen la mayor parte de las tierras de cultivo del parque, con patrones de campos medievales y granjas de piedra tradicionales que proporcionan el elemento a escala humana del paisaje. El contraste entre las cimas abiertas y expuestas al viento y los valles abrigados y cerrados crea un paisaje de considerable variedad visual.
La parte sur del parque introduce el dramático terreno de piedra caliza asociado con el Muro de Adriano, donde el muro corona la formación geológica del Whin Sill para crear una característica distintiva que corre de este a oeste a través del paisaje. Esta banda geológica produce acantilados y caídas espectaculares que los ingenieros romanos utilizaron para la defensa. El Whin Sill también crea las cascadas y gargantas rocosas que caracterizan la zona del muro, especialmente en Cuddy's Gap y los cruces de arroyos que sirvieron de base para las posiciones de los fuertes romanos.
El Bosque Kielder domina el suroeste del parque, una extensa plantación de árboles de coníferas que representa uno de los proyectos de forestación más grandes de Europa. Las plantaciones de bloques geométricas del bosque crean un paisaje muy diferente de los entornos seminaturales de otras partes del parque, aunque las fases recientes de tala y replantación han introducido más variedad y diversidad estructural. El bosque rodea Kielder Water, un embalse creado en la década de 1980 que ofrece instalaciones recreativas y sirve como hábitat para la vida silvestre.
Ecosistemas, hábitats y flora de Parque Nacional de Northumberland
El carácter ecológico del Parque Nacional de Northumberland está definido por extensos hábitats seminaturales que han sobrevivido a las modificaciones que afectan a gran parte de la Gran Bretaña de tierras bajas. Los brezales de tierras altas y las turberas de manta representan algunos de los hábitats más importantes de este tipo en Inglaterra, con el parque albergando grandes áreas de brezales dominados por brezos, pastizales ácidos y comunidades de turberas que acumulan turba y que se han desarrollado a lo largo de siglos de uso de la tierra de baja intensidad. Estos hábitats son particularmente significativos porque representan un recurso en disminución en toda Gran Bretaña, ya que áreas similares en otros lugares han sido drenadas, aradas o forestadas.
Las Colinas Cheviot albergan una comunidad especializada de aves de tierras altas que incluye especies como el chorlito dorado, el correlimos menudo y la perdiz roja, siendo el correlimos elegido como símbolo oficial del parque, particularmente característico de los pastizales húmedos y páramos. Las poblaciones de limícolas reproductores del parque representan un importante recurso nacional, aunque, al igual que muchas comunidades de aves de tierras altas, han enfrentado presiones por el cambio de hábitat y la depredación. Las colinas abiertas también albergan el esmerejón y el halcón peregrino como especies reproductoras, mientras que la mezcla de plantaciones de coníferas y bosques nativos en los valles inferiores proporciona hábitat para especies como el ánsar campestre y la nutria a lo largo de los cursos de agua.
El Bosque Kielder ha desarrollado una importancia ecológica que no se anticipó en su creación, con la extensa plantación de coníferas y el embalse de Kielder Water creando nuevos hábitats que han sido colonizados por especies que expanden sus rangos británicos. El bosque ahora alberga poblaciones de especies como el urogallo negro, que ha establecido una importante población reproductora en la plantación, aunque esta población enfrenta desafíos de conservación. El embalse y sus márgenes proporcionan hábitat para aves acuáticas invernantes y águilas pescadoras, que han colonizado la zona como especies reproductoras en las últimas décadas.
La designación de gran parte del parque como Parque de Cielo Oscuro enfatiza el valor del parque no solo para la ecología diurna sino también para la naturaleza nocturna, con los cielos oscuros que sustentan insectos como las polillas que dependen de los ciclos de luz natural y depredadores astronómicos como las lechuzas comunes que cazan en condiciones de poca luz. La combinación de hábitats de tierras altas, humedales, plantaciones y tierras de cultivo dentro del parque crea una diversidad ecológica que sustenta una variedad de especies en todos los grupos taxonómicos.
Vida silvestre y especies destacadas de Parque Nacional de Northumberland
El Parque Nacional de Northumberland alberga una comunidad de vida silvestre característica de las tierras altas del norte de Gran Bretaña, con varias especies particularmente emblemáticas de la identidad ecológica del parque. El zarapito real, con su distintivo pico largo y curvado y su evocador canto de cría, ha sido adoptado como símbolo oficial del parque y sigue siendo una especie de cría común en las zonas de páramo. La vista y el sonido de los zarapitos en las colinas abiertas en primavera representan una de las experiencias de vida silvestre más características del parque, aunque, como muchas poblaciones de limícolas de tierras altas, la especie enfrenta desafíos de conservación continuos relacionados con el cambio de hábitat y la depredación de nidos.
La comunidad de aves de las tierras altas también incluye poblaciones significativas de chorlito dorado y correlimos tridáctilo que anidan en las zonas más elevadas, ocupando estas especies las áreas más expuestas y pantanosas de las colinas Cheviot. El urogallo rojo es abundante en los páramos de brezo, manteniendo poblaciones que sustentan intereses de caza tradicionales de urogallo, al tiempo que sirven de presa para rapaces como el aguilucho pálido y el halcón peregrino que cazan en terreno abierto. Las rapaces del parque incluyen el esmerejón como especie de cría y visitas ocasionales de especies como el búho campestre que caza en las áreas abiertas en invierno.
Los cursos de agua y humedales del parque albergan su propia vida silvestre distintiva: los ríos y arroyos proporcionan hábitat para la nutria y el serreta grande, esta última es una especie que ha expandido su área de distribución británica hacia el norte en las últimas décadas. El embalse de Kielder Water se ha convertido en un sitio importante para las aves acuáticas invernantes y ha sido colonizado por el águila pescadora como especie de cría; estas rapaces pescadoras crían ahora jóvenes en el bosque que rodea el embalse cada verano. La plantación de coníferas del Bosque de Kielder alberga una comunidad distinta que incluye al urogallo capipardo, la pica y el lúgano entre las especies dependientes de los árboles.
La fauna mamífera incluye especies como el corzo, común en los valles cultivados, y las extensas áreas de hábitat seminatural del parque también albergan mamíferos más pequeños, como la liebre, el conejo y las diversas especies de topillos que constituyen la base de presas para las poblaciones de rapaces. El zorro y el tejón se encuentran en todo el parque, aunque las zonas de tierras altas más remotas albergan densidades menores de estas especies más adaptables en comparación con las áreas más cercanas a los asentamientos humanos.



