Historia de Reserva Ecológica Manglares Cayapas-Mataje y cronología del área protegida
La Reserva Ecológica Manglares Cayapas-Mataje se estableció formalmente el 26 de octubre de 1995 mediante el Acuerdo Interministerial número 052, publicado en el Registro Oficial número 822 el 15 de noviembre de 1995. La creación de la reserva respondió al creciente reconocimiento del valor ecológico de los sistemas de manglares y estuarios a lo largo de la costa de Esmeraldas, así como a la necesidad de protegerlos frente a la expansión de las fronteras agrícolas, en particular las plantaciones de palma africana y banano, la ganadería y la explotación maderera.
El marco legal de la reserva se refinó en años posteriores mediante múltiples modificaciones registradas en el Registro Oficial de Ecuador entre 1996 y 2004, ajustando los límites, las categorías administrativas y las disposiciones de gestión para reflejar mejor la complejidad ecológica del área y la presencia de comunidades establecidas dentro y alrededor de la zona de manglar.
Un momento decisivo en el perfil internacional de la reserva llegó en 2003, cuando fue designada como Humedal de Importancia Internacional Ramsar, lo que confirmó su estatus como el sistema de manglar estuarino más grande y mejor conservado de la costa del Pacífico Sur y la integró en la red mundial de humedales protegidos.
Vida silvestre y especies destacadas de Reserva Ecológica Manglares Cayapas-Mataje
La reserva alberga una amplia variedad de fauna gracias a la convergencia de hábitats de manglar, estuarinos, de agua dulce y forestales. La fauna marina y de agua dulce representa al menos sesenta y seis especies registradas, lo que refleja la productividad del ecosistema de manglar y su papel como zona de cría y alimentación. Los grupos comunes incluyen moluscos, crustáceos y una diversidad de especies de peces que sustentan tanto la red trófica natural como la pesca tradicional de las comunidades locales.
Los reptiles, los mamíferos y los mamíferos marinos añaden un nivel trófico superior a este sistema. El cocodrilo americano (Crocodylus acutus) habita en los corredores de manglar, mientras que mamíferos como la comadreja lanuda (Caluromys derbianus), la zarigüeya de agua (Chironectes minimus), el perro venadero (Speothos venaticus), la nutria neotropical (Lontra longicaudis), el armadillo de cola desnuda (Cabassous centralis) y el jaguar (Panthera onca) se desplazan por los bosques y vías fluviales adyacentes. También se han registrado delfines mulares (Tursiops truncatus) en las aguas costeras de la reserva.
La reserva es particularmente importante para las aves, aunque su diversidad aviar completa no ha sido documentada con precisión. Alberga poblaciones significativas de especies amenazadas a nivel mundial y endémicas del Chocó, incluyendo la pava del Baudó (Penelope ortoni), la chachalaca cabecirrufa (Ortalis erythroptera), el rascón café (Aramides wolfi), el atila ocráceo (Attila torridus) y el mielerito pechirrojo (Dacnis berlepschi). Esta combinación de hábitats de manglar, bosque y agua dulce convierte a la reserva en un sitio excepcional para la observación de aves y para la conservación de la avifauna restringida al Chocó.




