Historia de Parque nacional Arequita y cronología del área protegida
El cerro conocido actualmente como Cerro Arequita ha formado parte de la identidad cultural y natural de la región de Lavalleja durante generaciones. Sus cuevas, llamadas grutas del Arequita, son un punto de interés histórico en el sureste de Uruguay que atrae a visitantes interesados en la inusual geología volcánica del sitio. Hasta hace pocos años, sin embargo, el área no gozaba del estatus formal y la protección de un parque nacional, a pesar de que su valor para la conservación, la educación y la identidad local era ampliamente reconocido.
Un punto de inflexión ocurrió el 13 de noviembre de 2024, cuando el gobierno uruguayo estableció oficialmente el Parque nacional Arequita mediante el Decreto Presidencial N.º 306/024. La creación del parque integró el Cerro Arequita y el Cerro del Cuervo al Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Uruguay, consolidándolos dentro de un marco nacional de conservación. El decreto destacó la importancia estratégica de la zona para proteger los ecosistemas vinculados a la cuenca del río Santa Lucía, una fuente vital de agua potable para el país.
Tras su designación, la gestión del parque quedó bajo la coordinación del Ministerio de Ambiente, con planes que enfatizan el ecoturismo sostenible, la participación comunitaria y la educación ambiental. El establecimiento del parque refleja un esfuerzo deliberado por formalizar la protección de un paisaje que durante mucho tiempo fue valorado de manera informal, al tiempo que refuerza la conservación en una de las cuencas hidrográficas más importantes de Uruguay.
Vida silvestre y especies destacadas de Parque nacional Arequita
Aunque los inventarios detallados de fauna para el nuevo parque todavía se están desarrollando, la combinación de montes de ombúes, bosques en las laderas, pastizales nativos y cuerpos de agua proporciona un hábitat para una muestra representativa de la fauna del interior de Uruguay. Se puede encontrar una variedad de mamíferos pequeños típicos de las sierras, aves nativas comunes y reptiles asociados con los afloramientos rocosos y los pastizales en todo el variado terreno del parque.
El mosaico de hábitats también aporta valor al parque para aquellas especies que se desplazan entre las zonas boscosas y los campos abiertos, así como para aquellas que dependen de los arroyos y la vegetación riparia vinculada a la cuenca del Santa Lucía. A medida que el Parque Nacional Arequita se consolida bajo la administración del sistema nacional de parques, se perfila como un sitio cada vez más importante para la comprensión y protección de la fauna del sureste de Uruguay.







